Diputados nacionales proponen declarar de interés legislativo el libro Silencio por sangre: la verdadera historia de Papel Prensa, de los autores Daniel Cecchini y Jorge Mancinelli, “que relata las atroces y aberrantes modalidades del traspaso de la titularidad de la referida empresa durante el terrorismo de Estado que asoló a nuestro país entre el 24 de marzo de 1976 y el 10 de diciembre de 1983”.
El diputado nacional Juan Carlos Dante Gullo, autor del proyecto, destaca en los fundamentos párrafos de la investigación donde se denuncia la complicidad de “Clarín, La Nación y La Razón” con la dictadura militar cuando “cumplieron la misión de mantener a la prensa silenciada mediante la censura” y obtuvieron “el monopolio del papel de diario, una suerte de dictadura contra la libertad de expresión”.
El proyecto, que también lleva las firmas de los diputados Alejandro Rossi, Evaristo Rodríguez, Carlos Julio Moreno, Remo Carlotto y María Teresa García, destaca que “La orden de ‘Firmá impura, o te mato’ que terminó de ‘convencer’ a Lidia Papaleo, viuda de David Graiver -titular legítimo de Papel Prensa-, luego de haber sido sometida a todo tipo de torturas y vejámenes por sus captores de las fuerzas de seguridad que operaban durante la última dictadura terrorista, no es más que una muestra de los execrables procedimientos a los que apelaban los militares que gobernaban el país para concretar al mismo tiempo dos designios, igualmente repudiables : Cumplir con sus ‘mandantes’ , titulares de grupos concentrados de poder económico nacionales y transnacionales, y garantizar el silencio y la complicidad de los ‘medios de comunicación’ beneficiados con las operaciones comerciales y negocios concretados en las ‘mesas de tortura’ de los genocidas”.
También se reproduce el testimonio de Eduardo Anguita quien expresa en el prólogo que: “Lo dramático es que, como otras grandes investigaciones periodísticas, nos pone de cara a la impunidad y la voracidad de los grupos de poder económico cuando están asociados con las peores formas de autoritarismo político”.
La declaración destaca que la obra “viene a echar luz sobre un episodio trágico que mancha de sangre las manos de los responsables de los medios de comunicación que obtuvieron bajo la presión irresistible de la tortura, la propiedad de la empresa que garantiza la producción y la provisión de papel de diarios de nuestro país, privilegiando a sus ‘dueños’ con el valor más barato de mercado, contra los precios que se perciben de aquellos diarios que no integran dicha sociedad”.